Un estilo de vida minimalista te permite estar centrado en lo que te importa y deja afuera aquello que no te hace avanzar, dejando lejos la procrastinación.

Y ahora es cuando te dices a ti mismo… “¿Pero de qué leche me hablan estos ahora?!!!! ” Te lo resumo rápidamente… simplifica y todo lo que no sea necesario en tu vida, FUERA!

Estar ocupado diariamente en lo que te importa se convierte en salud, optimismo y más autoestima, lo que también se traduce en más productividad en tu vida.

Ser minimalista no es sólo un concepto para objetos, es también para pensamientos, sentimientos y proyectos; por eso, es realmente un estilo de vida. Fíjate cómo puedes incorporar el estilo minimalista a tu vida…

  1. Realiza una limpieza profunda a tu casa

Empezar por lo material es una excelente idea ¿Te has preguntado para qué sirve todas esas cosas viejas que guardas? Seguro que hay miles de cosas que ni recuerdas que existen como tu primer juguete, libros de la universidad que ya no usas y sabes que no usarás más, adornos o ropa que guardan polvo y que nunca verán la luz… ¿Porqué no aprovechar ahora y hacer una buena acción? Deshazte de todo eso sin que tengas que tirarlo a la basura; puedes donar, regalar o vender las cosas. Ganarás más espacio y hasta un dinero extra. Si existen objetos que son muy significativos emocionalmente para ti, tómales una foto y mantenlo siempre presente en tu ordenador, álbumes o realiza cuadros decorativos con ellas para tu casa… Gana espacio!

  1. Realiza una auditoría a tu plan de vida

Ahora es el momento de eliminar proyectos que nada tienen que ver con tu plan de vida e incorporar aquellos que sí; es una buena manera de hacer limpieza a tus pensamientos, tus ideas y tus planes. Te darás cuenta que ser minimalista es como quitarse preocupaciones y cargas de otros o de la sociedad que seguramente pesan mucho y te hacen avanzar muy lento o te paralizan por completo. Establécete una misión y visión de vida, elige los valores con los que delimitarás tus acciones y plantéate metas realistas; sí, que soñar es gratis pero, en lugar de soñar, ¿porqué no intentas hacer realidad esos sueños que realmente son alcanzables? El querer es poder!

  1. Compra lo que necesitas para avanzar

Ya has hecho la limpieza de tu hogar y de tus proyectos pero de nada servirá si vuelves a invertir tiempo o dinero en cosas que no necesitas… Mantente firme! No llenes tu hogar de objetos que están en oferta y que puede que lo necesites algún día porque puede que ese día no llegue nunca. Recuerda que tu entorno de descanso también debe ser minimalista, te darás cuenta de que tu casa es más grande y puedes hacerla más funcional. Si necesitas una oficina en casa, crea un proyecto por anticipado, bien estudiado y meditado, y reúne un dinero extra vendiendo cosas que tengas allí y compra solo lo realmente necesario; no malgastes dinero comprando trastos que te quiten espacio, acumulen polvo… repito, SIMPLIFICA!

Si quieres cambiar de estilo de vestir o quieres comprar sábanas o vajilla nuevas porque lo consideras importante dentro de tu plan de vida, primero, ubica las cosas viejas y luego dale paso a las nuevas, todo de forma ordenada para tener siempre el control y no desviarte de la finalidad de todo esto.

  1. Consume sólo la información que necesitas

Cada vez estamos más expuestos a una gran información por diversos medios como la TV, radio, podcast, blogs, Facebook, Twitter, correo electrónico, YouTube y para de contar o nos tiramos todo el día nombrando medios… Consumir información de todo tipo hace que perdamos el tiempo y nos aleja de un estilo de vida simple y minimalista. Estar informado es importante, sí, ¿pero sobreinformado? ¿es realmente importante? Suscríbete a los canales y blogs que necesitas para tus planes, aquellos que te aporten gran valor y concéntrate en consumir información de calidad para hacer realidad tus proyectos; sé libre de decidir que te interesa y que no, decide y elige que información quieres recibir y cual no aporta nada a tu estilo de vida.

  1. Aprende a decir “No” y trasmitir tu posición ante una situación asertivamente


El conductor de tu vida eres tú.
Si constantemente te mueves por la ruta que otros te proponen, nunca llegarás al destino que te has propuesto. Puedes ayudar a otros siempre pero las condiciones debes ponerlas tú. Decir “no” asertivamente significa adquirir habilidades de negociación y de relaciones interpersonales para comunicarnos con empatía, dejando muy en claro si en ese momento podemos ayudar o no, mostrar nuestro punto de vista con respeto pero sin miedo, entre otros.

Pongamos un ejemplo: Te sientas en un restaurante a cenar. Cuando el camarero te trae lo que has pedido, te das cuenta de que la copa está sucia, con marcas de pintura de labios de otra persona.

Tú podrías:

a) No decir nada y usar la copa sucia aunque a disgusto > Estilo pasivo
b) Armar un gran escándalo en el local y decir al camarero que nunca volverás a ir a ese restaurante, que es una vergüenza… “liarla parda”>  Estilo agresivo
c) Llamar al camarero y pedirle que, por favor, le cambie la copa > Estilo asertivo

Ni a) ni b) son conductas apropiadas en esa situación si lo que pretendemos es reducir nuestro estrés y centrarnos en una vida minimalista que nos permita estar tranquilos y aprovechar nuestro tiempo al 100% en nuestros proyectos profesionales o familiares.

Tu eres dueño de tu vida, tus decisiones y tu tiempo ¡Practica estas habilidades! Incorpora el estilo de vida minimalista a tu vida y verás cómo avanzarás cada vez más en tus proyectos personales, ganaras tiempo para ti y tu familia, y en definitiva, serás más feliz que es lo que realmente importa!!!

¿Y tú? ¿Tienes un estilo de vida minimalista? Comparte tus consultas, vivencias y consejos con otros añadiendo un comentario!!!