Buscar constantemente la perfección es una de las principales causas de lo que se conoce como “parálisis por análisis”; esto no es otra cosa que detener la productividad personal o profesional por el exceso de horas que se dedica al análisis de algo.

Es muy común en algunos tipos de personalidades y suele atacar con frecuencia a los autónomos o personas que trabajan de manera independiente y a las que les cuesta mucho delegar el trabajo.

No tiene nada de malo analizar lo que hacemos para encontrar la mejora y el subir de nivel, el problema está cuando las horas extras que dedicas al análisis no lleven a una productividad significativa.  Existen casos muy graves de perfeccionismo en el que lo que tenemos en mente, ya sea un producto o un servicio, nunca sale a la luz porque no pasa de la fase de análisis. Entonces, en ambos casos, estás sufriendo de perfeccionismo y esto disminuye tu productividad, estás perdiendo el tiempo para nada.

Consejos para evitar el perfeccionismo

  • No confundas excelencia con perfeccionismo; la excelencia es la búsqueda de la mejora continua en aquello que hacemos; acepta el error como parte del aprendizaje, lo analiza, lo corrige y lo mejora. Ell perfeccionismo no permite errores y, como tiene tanto miedo a equivocarse, prefiere no exponerse al público deteniendo así el aprendizaje continuo.
  • Sólo se mejora interactuando; la única manera de mejorar aún más aquello que tenemos en mente es dejándolo a la luz pública para recibir las críticas necesarias. De lo contrario, si no compartimos el proyecto finiquitado, siempre se estará analizando las distintas maneras en que algo puede salir mal y no la posibilidad de cómo mejorarlo.
  • Combate el miedo a la crítica, la realidad es que las personas perfeccionistas le tienen un gran miedo a la crítica. Es necesario combatir este miedo y una de las mejores formas es a través de la humildad. Si le tienes miedo a la crítica acepta que desconoces algunos temas y busca ayuda, pregunta a otras personas de tu mismo nicho. Nunca te vendas como un experto en todo, eso es casi imposible,  sino como un aprendiz de la vida, de esta manera te sentirás menos vulnerable ante la presencia de algún fallo. 
  • Ponle fecha a tus proyectos, esto es algo que siempre tienes que tener presente. Si tus proyectos no tienen límite de caducidad, durarán toda la vida y esto es aún más preocupante en los perfeccionistas. Siempre hay algo que agregar, un detalle que corregir, algo que mejorar; pero es necesario que te pongas fechas para hacer las correcciones de estos detalles. 
  • Ocúpate de lo importante y intenta delegar un poco el resto, esto funciona para cualquier proyecto y para cualquier persona. De acuerdo al Principio de Pareto, toda actividad tiene un 20% de tareas a las que hay que dedicarse con ahínco para que generen el 80% de los resultados que deseamos. Identifica cuál es ese 20% en tu caso y delega el restante a personas más capaces que tú para que logres el 100% del éxito. Lo contrario también se cumple; si te dedicas al 80% de actividades que no generan sino el 20% de los resultados esperados, habrás malgastado tiempo y probablemente dinero que te pueden frustrar y que harán bajar tu seguridad para los próximos proyectos.
  • Centrate en un proyecto y no avances en otros hasta terminar el seleccionado. Las personas perfeccionistas, principalmente, deben aprender a trabajar por proyectos para disminuir el estrés y mantener su mente organizada. Para esto jerarquiza tus prioridades en una lista y comienza a trabajar en los proyectos más productivos para ti. Concéntrate en el primer proyecto de la lista y no pases al segundo sin haber terminado el primero. Solo abandónalo por un rato si crees que la productividad está bajando o simplemente te bloqueas.

 

Ya tienes algunas recomendaciones para aumentar tu productividad y evitar el perfeccionismo ¡Ponlos en práctica y cuéntanos cómo te va! Comparte cualquier otra idea o recomendación que tengas con todos mediante un comentario!